El "Estudio geológico y cuantificación de reservas calcáreas del depósito Turicaya" señala que las reservas son de aproximadamente 11 millones de toneladas de piedra caliza, materia prima para la fabricación de cemento.
El director ejecutivo del servicio Geológico Minero (Sergeomin), Grover Salamanca, informó que ayer terminó el trabajo de cuantificación del material calcáreo y ya tienen el cálculo inicial de estas reservas.
Respecto a ese resultado, el alcalde de Potosí, Williams Cervantes, informó que con esas 11 millones de toneladas se puede garantizar la implementación de la fábrica de cemento. Sin embargo, advirtió que con el trabajo geológico que hará el Sergeomin la reserva llegará a 25 millones de toneladas.
El 27 de noviembre de 2015 se firmó el contrato entre la Alcaldía y el Sergeomín, que a instancia del ministro de Minería, César Navarro, cuantificó en el área ubicada en la subalcaldía de Manquiri, distrito 18, a 33 kilómetros al norte de la ciudad de Potosí.
Los técnicos del Sergeomin efectuaron el mapeo geológico a detalle del sinclinal Turicaya, perforaron los pozos a diamantina y valoraron las pruebas en la formación que abarca las zonas geológicas Miraflores, Tarapaya y Aroifilla.
El 13 de noviembre de 2015 inició la perforación de pozos a diamantina a cargo de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol) obteniendo 44 muestras que están siendo analizadas en los laboratorios del Sergeomin.
El trabajo que permite destacar que la reserva es de 11 millones de toneladas, abarca unicamente una extensión de 2.000 metros por 160 y un espesor promedio de 12.80 metros de caliza.
Se destaca que con esas reservas, es viable la explotación a cielo abierto porque las leyes preliminares dan tenores positivos de óxido de calcio, óxido de magnesio, óxido feroso y otros que son necesarios para fabricar cemento.
Potosí se movilizó por una cementera
La población potosina se movilizó en 2010 y 2015 por un pliego departamental en el que está incluida la demanda de una fábrica de cemento.
El planteamiento inicial fue que se construya en Coroma, pero posteriormente se estableció como sitio de emplazamiento Quiburi debido a las reservas de la zona.
El Gobierno nacional desestimó la inversión debido a la necesidad de una alta inversión en la construcción de un gasoducto, el transporte de electricidad y otros.
Los potosinos encararon medidas de presión por 19 y 27 días por un pliego departamental de 26 puntos pero no lograron atención a su pedido de contar con una empresa cementera.
Fuente: periódico "El Potosí"

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