miércoles, 29 de septiembre de 2010

Originarios frenarán inversión minera

Según ex Ministro de Minería Los grandes proyectos mineros pueden quedar estancados en el país y ocasionar una contracción de la inversión privada de mantenerse la consulta previa obligatoria a los pueblos indígenas originarios campesinos.

“Hay que ver por el porvenir de los proyectos grandes en el país –porque ahora mismo ya nadie está explorando - no hay perspectiva y el problema que vamos a tener es de que se va acabar San Cristóbal en 10 años, San Vicente se acabará en menos tiempo, porque es más chico, igual se acabará San Bartolomé, después no tenemos nada. El proyecto del Mutún está a tropezones y creo que hay que pensarlo bien para poder revertir esta consulta a los pueblos con el fin de tener un poco más de apertura hacia una mayor minería”, advirtió el ex ministro de Minería, Dionisio Garzón.

Se tiene previsto que dentro la futura Ley Minera que reemplazará al Código Minero se incorpore un capítulo para lo que será la consulta previa y obligatoria a los pueblos indígenas originarios campesinos respecto a la explotación de los recursos naturales.

El director de Medio Ambiente del Ministerio de Minería, Fernando Vavejavez, informó que paralelamente a la norma se elaborará un reglamento que establezca los límites de la mencionada consulta.

“La Ley es una cosa, pero el reglamento otra, por lo que tenemos que seguir socializando para reforzar todos los matices que nos lleven a aprovechar los recursos naturales de manera horizontal”, dijo.

MINERÍA ARTESANAL

La consulta previa a los pueblos indígenas originarios campesinos, no sólo afectaría a las inversiones privadas, sino también a la generación de la minería artesanal como se lo hacia en años anteriores, dijo.

En criterio de Garzón, este aspecto no sería favorable para la producción minera que requiere de equipos de alta tecnología.

Retornar a la minería artesanal ocasionaría un menor flujo de riquezas para el país, tomando en cuenta la experiencia de Colombia, donde la explotación de minerales no trajo muchos beneficios a los pueblos indígenas, sostuvo.

DEFINICIÓN

No obstante, dentro de la consulta previa uno de los criterios que se tomará en cuenta es si los pueblos indígenas pasarán a ser agricultores o se convertirán en comunidades mineras.

En criterio del representante del Consejo Nacional de Marcas y del Qollasuyo (Conamaq) Enrique Choquetillca, se planteará al Gobierno que primero se priorice la producción agrícola antes que la minera.

“Nosotros estamos velando primero por la tierra, porque existe contaminación minera y eso es evidente, por lo que vamos a plantear que sobre todas las cosas esté la producción agrícola”, sostuvo.

FIN DE LOS AVASALLAMIENTOS

Para el secretario de Minería de la Federación de Cooperativistas Mineros (Fencomin) Porfirio Quispe, uno de los problemas que se debe tomar en cuenta dentro el proyecto de la Ley Minera es el problema de los avasallamientos debido al perjuicio en la labor que desarrollan en la explotación del mineral.

“El problema de avasallamiento es constante, hasta el momento no existe solución del Gobierno, por lo que la única opción que vemos es la Ley Minera que debe delimitar cómo debemos trabajar las cooperativas, garantizar la labor, es decir, cada uno en su lugar, comunarios y mineros, porque ahora los comunarios quieren formar cooperativas comunitarias, pero queremos dejar establecido que los derechos preconstituidos se respetan”, recalcó.

Proyecto de Karachipampa es inviable
“La escasa provisión de materia prima y la distancia de los centros mineros son las causas básicas para que este proyecto no haya funcionado”.

Según el ex ministro de Minería y Metalurgia, Dionisio Garzón, la planta fundidora de Karachipampa no podrá funcionar ni con la empresa canadiense Atlas Metal Precious, ni con otra porque en el país no existe la cantidad suficiente de producción de plata, plomo y zinc para el funcionamiento de la misma.

Garzón explicó que la instalación de la planta procesadora de ácido sulfúrico en Karachipampa no cuenta con provisiones de plomo, zinc y plata, ésto porque las reservas que los campos mineros producen para este tipo de producción son insuficientes, siendo esa la razón principal para que una planta de esta magnitud, no pueda funcionar.

“Cuando yo estaba a cargo del Ministerio de Minería (gobierno de Carlos de Meza) no se firmó el convenio con Atlas justamente por eso, porque les dije qué era lo que iban a fundir”, manifestó Garzón.

PRODUCCIÓN

Mencionó también, que la producción de minerales en regiones aledañas, no generan grandes cantidades, particularmente de plomo y zinc, provocando de esta manera un lugar de bajas operaciones. Este conflicto provocó, como consecuencia, que la Corporación Minera de Bolivia (Comibol) y la empresa canadiense no lograran una producción favorable y tuvieran sólo el avance del 2% en el lapso de cinco años.

La propuesta presentada por la empresa Atlas planteaba una planta de tratamiento adicional para el tratamiento de minerales de zinc, además de la fundidora que sería traída desde Houston- Texas.

SAN CRISTOBAL

“Cuando se ponen en funcionamiento los proyectos grandes que se tienen en San Cristóbal, San Vicente y el aumento de la producción del cerro Rico de Potosí, existía una esperanza de poder llegar hacer funcionar este complejo metalúrgico”, recordó Garzón

La distancia existente entre la mina San Cristóbal y la planta de procesamiento en Karachipamapa se encuentra aproximadamente a más de 600 kilómetros, provocando una inversión notable solamente en el traslado. “Este proceso es poco favorable, además tiene contratos a largo plazo para el financiamiento de sus operaciones”, dijo.

Por otro lado, el analista de la Fundación Milenio, Napoleón Pacheco manifestó, hace algunos días atrás que, “Fundir plomo y plata en Karachipampa resultaba muy caro, porque la planta tenía una capacidad tan enorme y el flujo de producción era tan bajo que se podía fundir, pero a costos realmente prohibitivos, es por eso que nunca funcionó y cuando se hizo cargo esta empresa extranjera (Atlas) tampoco pudo hacer funcionar, por el mismo problema”, manifestó Pacheco.

Menciono también que no funcionará en tanto no aumente el volumen de producción de plomo y plata que pueda cumplir esta fundidora. “La mina San Cristóbal podría abastecerla, pero tiene contratos de venta con Japón y Corea”, añadió.

“Esta empresa trató de hacer la instalación de la planta procesadora de zinc y hasta ahora no sé porque razones no la realizó, pero su gran problema será el escaso suministro de materia prima” comentó Garzón.

CERRO RICO

La segunda opción al margen de los centros mineros San Vicente y San Cristóbal es en último caso una fuente de concentrados del cerro Rico de Potosí, en el cual existe bastante producción que se aproxime a 6 mil toneladas diarias, pero los potosinos, se niegan a realizarlo por temor a que existan deformidades del cerro, sostuvo la ex autoridad.

“La escasa provisión de materia prima y la distancia de los centros mineros son las causas básicas para que este proyecto no haya funcionado y que por lo visto no va a funcionar muy pronto”, dijo Garzón.

Además, el ex Ministro explicó que el conflicto entre la empresa siderúrgica Atlas y la Comibol es punto secundario y que el Gobierno tiene el derecho de continuar con el proyecto.

“Si la empresa canadiense no llegara a un acuerdo de producción y decidiera no seguir en el país, la Comibol puede seguir con el proyecto, pero tendrá los mismos problemas como costos de la inversión y flujo de producción de minerales, siendo esos los problemas que hacen muy difíciles que no se llevará por lo menos alrededor de cinco años en tener claro el panorama”, afirmó.

Garzón dijo que la planta está creada para plomo y plata, éstos son los metales que menos tenemos y producimos en el país.

Fuente: periódico "El Diario" La Paz-Bolivia - 29/09/2010

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