lunes, 1 de agosto de 2011

Uranio incentiva discordia de límites entre Oruro y Potosí

Nuestros analistas del Factor Psicosocial señalan que el problema de límites entre los Departamentos de Potosí y Oruro, aviva la tradicional discordia entre grupos nativos que habitan la helada región y cada vez parece más cerca un posible enfrentamiento entre comunarios.

Al problema de límites interdepartamentales, desde el pasado año 2010, se agrega otro gran componente de riesgo no sólo para los pobladores de Coroma (Potosí) y Sevaruyo (Oruro), sino de Bolivia como Nación: es la existencia probada de uranio en el cerro Asanta-Pahua, ubicado en el Departamento de Potosí.
Visto desde un satélite, el Cerro Asanta-Pahua de color marrón claro, tiene la forma de un herraje, cuyas escarpadas entrañas albergan piedra caliza, amén de cuantiosos minerales y metales. En la base montañosa, brilla una laguna y paralela a ella, corre el río Marques. El elevado lomo del Asanta-Pahua, mira hacia Sevaruyo, población orureña señalada para la instalación de una fábrica de cemento, que aprovecharía la piedra caliza potosina. La fábrica supuestamente sería construida por un consorcio de Irán.
El uranio puede ser bien o mal para nuestra Patria. Todo depende cómo las autoridades nacionales manejen el tema. Si éstas favorecen a países cuestionados en la ONU como gobiernos hostiles por mantener una política atómica adversa a la seguridad mundial, Bolivia estaría en el centro de la tormenta, cargando sobre sus espaldas riesgos inminentes. Si por el contrario, las autoridades comercializan e industrializan el uranio en los marcos establecidos por el concierto internacional, nuestro país nada tendría que temer. Los ingresos económicos por el uranio ayudarían a mejorar el nivel de vida no sólo de las poblaciones en pugna, sino y lo más importante, de toda Bolivia.
Haciendo abstracción de los límites entre Potosí y Oruro, el cerro Asanta-Pahua contiene un mineral estratégico que pertenece al Estado boliviano, pero su utilización y destino final interesa también a países inscritos en la Organización de las Naciones Unidas (ONU). El uranio del Asanta-Pahua ha dejado de ser motivo regional. Ahora es tema de interés mundial. Por eso mismo, el recelo es que nuestro uranio, de alta ley, podría ser explotado, quizás con fines no pacíficos, por naciones distantes que tal vez alientan proyectos atómicos ofensivos. Por lo tanto, lo que podría suceder con la producción de este metal compete a todos los bolivianos y sus instituciones, entre ellas las Fuerzas Armadas.
El uranio es un bien con potencial de energía benéfica. Que su valor estratégico-económico sirva para combatir el hambre, la pobreza y el desempleo; que genere un ciclo pacífico de alto desarrollo tecnológico y abra nuevas oportunidades para quienes habitamos los cuatro puntos cardinales de nuestro espléndido y riquísimo territorio patrio. Que el uranio no se transforme en el peor problema de la historia de Bolivia" concluye la denuncia.
Continua la pugna
Entretanto, prosigue la disputa y se acrecienta con las versiones de parlamentarios de los dos departamentos. Por ejemplo, el parlamentario orureño Franz Choque de Convergencia Nacional acaba de afirmar que en el sector del cerro Pahua, límite entre el Departamento de Oruro y Potosí, algunos empresarios nacionales y extranjeros se estarían dedicando a explotar uranio de manera artesanal e ilegal. Desde Potosí, Elias Coca, poblador de Coroma, desmintió al parlamentario orureño y negó que actualmente se esté explotando uranio y además, fijó su posición respecto a que el cerro Pahua no se encuentra en territorio de Oruro, sino de Potosí.
El Pahua es de Potosí
El ingeniero Marcos Montoya Rivera, uno de los primeros especialistas en referirse a la existencia de Uranio en esta latitud, dijo: "El problema en sí radica en el yacimiento minero ubicado en el cerro Asanta y junto a él se encuentra el cerro Pahua y las riquezas contenidas en ambas montañas no solamente es piedra caliza, empleada para la fabricación de cemento, sino que en las faldas de este yacimiento, existe uranio. Lo cierto es que al Noroeste del Pahua, se halla el Asanta que en su totalidad son de propiedad del departamento de Potosí Información que está plasmada en los mapas departamentales del Instituto Geográfico Mililtar, madre de la cartografía nacional, agregó.
Riqueza mineral
De acuerdo a Marcos Montoya Rivera, la piedra caliza del cerro Asanta-Pahua, se encuentra mezclada con minerales de cobre, uranio, oro, litio y complejos en general, siendo una pequeña parte de uno de los yacimientos más grandes del mundo, en cuanto a cobre y uranio, llegando a abarcar más de 100 mil hectáreas de cobre nativo, calcosita, malaquita, azurita y autunita, entre otros minerales.
Problema nacional
La discordia entre las comunidades indígenas de Poroma y Sevaruyo, por el contenido estratégico del Cerro Pahua, ha dejado de ser un problema de límites regionales y se ha transformado en el epicentro de dos vertientes. Una que el uranio y otros minerales estratégicos pueden elevar el nivel de ingresos económicos del Estado boliviano y segunda, que si no se calman los ánimos caldeados, la sangre puede llegar al río. Al final de cuentas, este es territorio boliviano y de ninguna manera puede ser retaceado en nombre una autonomía o de una propiedad mal entendida.

Fuente: periódico "Jornada" La Paz-Bolivia - 01/08/2011

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