martes, 19 de mayo de 2009

Las regalías mineras bajan en 42,8 por ciento por la caída de precios

La crisis de la minería y la caída de precios internacionales comienza a pasar factura a las regiones. En el primer trimestre del año, las regalías en favor de los departamentos productores disminuyó en 42,8 por ciento respecto de similar periodo del año pasado.

Según datos del Ministerio de Minería, entre enero y marzo de este año, las regiones productoras recibieron 12,9 millones de dólares por este concepto, cifra inferior en 9,8 millones a los 22,7 millones que se obtuvo en la anterior gestión.

El descenso responde a la caída de precios internacionales de los principales minerales producidos en Bolivia, como efecto de la crisis financiera y la menor demanda de los países industrializados.

Desde octubre del año pasado, el valor del zinc se redujo de 1,5 dólares la libra fina a 0,52 dólares y el del estaño, de diez dólares a la mitad, golpeando a regiones productoras como Potosí y Oruro.

De acuerdo con un informe del Ministerio de Minería al que tuvo acceso La Prensa, los ingresos por regalías en Potosí disminuyeron en 15,5 a 8,7 millones de bolivianos, un 43,7 por ciento.

En Oruro, el descenso fue de 42,8 por ciento. El año pasado, ese departamento obtuvo 4,4 millones de dólares, y en esta gestión, sólo 2,5 millones de dólares.

El departamento de La Paz disminuyó sus ingresos en 47,2 por ciento, de 1,1 millones de dólares a sólo 614.449 dólares.

En Santa Cruz, el descenso fue de 23,1 por ciento, y en Cochabamba, de 60,3 por ciento.

Reacciones
El secretario general de Minería de la prefectura de Potosí, Carlos Colque, aseguró que la región disminuyó sus ingresos por minerales en forma constante desde enero, debido a la caída de las cotizaciones internacionales.

Sin embargo, los datos de ese gobierno departamental dan cuenta de una merma de 7,7 millones de dólares hasta marzo.

Informó que para la región, la caída fue significativa porque sólo se esperaba un 30 por ciento.

Para este año se proyectó en el departamento un presupuesto de 441,7 millones de bolivianos.

En el departamento se explota principalmente zinc, que representa más del 50 por ciento de la producción de minerales de la región. En menor proporción, estaño.

Colque agregó que los proyectos financiados con inversión pública serán los más perjudicados.

Para compensar la caída y preservar fuentes de trabajo, la Prefectura de Potosí decidió impulsar la exploración y aumentar la producción junto con el Servicio Geológico Técnico Minero (Sergeotecmin). Los trabajos se iniciarán en inmediaciones del Cerro Rico. “Estamos comenzando la exploración en las áreas de Kari Kari, Andacaba, Kumurana, Tollojchichachacomiri y esperamos encontrar zinc y estaño para 2010”.

El secretario general de la Prefectura de Oruro, Tomás López, coincidió que al igual que en Potosí, los ingresos por regalías se destinaban a la inversión pública, y ahora se perjudicarán sobre todo obras viales. El departamento proyectó ingresos de 116,8 millones de bolivianos por este concepto este año. Sin embargo, recordó que la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) les adeuda recursos de contraparte (no preciso montos) para financiar diferentes proyectos en los que la Prefectura tuvo que financiar el 100 por ciento.

“El Gobierno ha previsto devolver los fondos a través de la emisión de bonos y esperamos recuperar entre 40 a 50 millones de bolivianos, por lo menos”.

El analista económico Rolando Jordán explicó que la reducción de ingresos por regalías sobre todo afecta a los departamentos de occidente, porque no tiene recursos naturales alternativos a los minerales con los que puedan compensar la caída.

Aseguró que esta situación repercutirá negativamente en la generación de empleo y en el gasto corriente de las prefecturas y las alcaldías.

Para el analista, la perspectiva de una recuperación de la minería aún esta lejana, porque el repunte de precios de los anteriores días responde a “burbujas especulativas” en los mercados de materias primas.

“El mundo está en recesión y no hay demanda de materias primas en los países industrializados, y la tendencia es que sus precios sigan deteriorándose”.

Además, en Estados Unidos, las medidas lanzadas por su Gobierno sólo buscan frenar una mayor crisis y no una reactivación de la economía.

Agregó que internamente tampoco existen perspectivas para sacar a la minería del estancamiento y mejorar la producción con inversión en tecnología, pero hoy eso está estancado.

La producción de oro disminuye en 3,7 por ciento en tres meses
La producción de oro cayó en 3,7 por ciento durante el primer trimestre de este año en relación con 2008, debido al agotamiento de reservas y ausencia de inversiones por inseguridad jurídica.

Según el boletín trimestral del Ministerio de Minería, este año sólo se explotaron 1.995 kilogramos finos (KF) a diferencia del año pasado, cuando se alcanzó 2.071 KF.

En valor, la caída fue de 5,7 por ciento al haber disminuido los ingresos de 61,6 a 58,1 millones de dólares.

El director de Minería, Freddy Beltrán, explicó que la merma es producto del cierre de los dos principales yacimientos auríferos, Coricollo y Corichaca, que eran explotados por la empresa Inti Raymi. Los yacimientos agotaron su producción hace un año, y la actividad ahora se desarrolla sólo por el sector cooperativista en el norte de La Paz, en las regiones de Tipuani, Zongo y Yungas.

El secretario general de la Federación Regional de Cooperativas Auríferas (Ferreco), Alfredo Durán, explicó que la caída de la producción se debe a que las cooperativas operan en zonas agotadas de mineral o en sectores empobrecidos.

El presidente de la Federación Regional de Cooperativas Mineras Auríferas del Norte de La Paz (Fecoman), Carlos Troche, agregó que también influyó la falta de maquinaria y la inseguridad jurídica para las inversiones por los avasallamientos de las comunarios.

La extracción de oro ocupa el cuarto lugar en importancia minera en el país, sin embargo es una parte pequeña frente al zinc y el estaño.

Este mineral, a diferencia de los otros, casi no perdió valor. Según el Ministerio de Minería, la onza troy se cotizó en 906,65 dólares en promedio durante 2008. Ayer, en el London Metal Exchange se vendía en 929,75 dólares.

Durán explicó que este precio permite que la producción aún sea rentable, es decir, la venta cubre los costos productivos y permite la subsistencia, pero no obtener grandes ganancias.

Es por esta razón que el número de cooperativas afiliadas a Ferreco subió de 108 a 121, y en Fecoman, de 75 a 81.Ambas albergan como socios a más de 17.000 personas.

Sin embargo, en ambas organizaciones identifican en los avasallamientos de los centros de producción una amenaza constante.

Durán explicó que cuando un proyecto está a punto de iniciar su fase de extracción, se detiene, porque los comunarios de la región quieren explotar la mina.Por ejemplo, 70 socios de la Cooperativa San Vicente fueron desalojados en Sorata en 2006; otros 45; de La Boliviana, en Teoponte; 100 socios, en Frutillani y Unificada, en Tacacoma, en el norte de La Paz.

Movilización
Cerca de 1.500 mineros de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB) inició la marcha desde la población de Caracollo, a 60 kilómetros de la ciudad de Oruro, ayer por la mañana.

Según el informe de la Red ATB, el grupo de marchistas tiene previsto llegar a La Paz el lunes de la siguiente semana, y en el camino se unirán trabajadores de la mina estatal Huanuni.

La medida se asumió como protesta por los problemas laborales con la empresa Sinchi Wayra, que quiere imponer diez horas de trabajo en lugar de las ocho horas que manda la Ley del Trabajo.

Esta empresa empezó el año pasado a despedir a sus trabajadores como medida de contingencia ante la caída de los precios de los minerales.

Sin embargo, junto con el Ministerio de Minería, los trabajadores y los empresarios de Sinchi Wayra llegaron a un acuerdo para evitar el desempleo de más trabajadores. Según la FSTMB, en total se despidieron a 600 mineros.

Durante el conflicto, la oferta laboral de la empresa minera fue incrementar a 12 horas laborales el trabajo durante siete días y luego tener una semana de descanso, además de reducir los salarios para que el incremento salarial sea compensado. Los trabajadores aceptaron perder el incremento de sus haberes.

Más datos
El sector comenzó a ser golpeado por la crisis y descenso de precios desde octubre del año pasado.

Los departamentos de Oruro, Potosí y La Paz fueron los más perjudicados con el desempleo.

La disminución de precios afectó al comercio, la construcción y otras actividades.



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